Otra Navidad, otra felicitación.
Y llegó la Navidad y teníamos que enviar algo. Compramos Jamones, pero nos los comimos antes de que saliesen de la agencia. Pensamos en cava, pero vimos que correría la misma suerte que los jamones. Nos dimos cuenta que nos faltaba foco, que estábamos pensando en un concepto demasiado genérico: La Navidad.
Así que nos centramos en la cena de Navidad de empresa. Esa cena en que muchos se quitan la careta y muestran un perfil jamás conocido. Para salvaguardar su imagen pensamos en un gadget para evitar ser tageados en las redes sociales. Y aquí está: El Bad Tag Defender.